Martes, 16 Julio 2019 16:41

A 69 años de la gesta de Maracaná

Escrito por
Valora este artículo
(1 Voto)

La Segunda Guerra Mundial impidió la celebración de dos fases finales mundiales en 1942 y 1946.
Con una Europa en ruinas, el campeonato regresó a Sudámerica en 1950, específicamente a Brasil. Por ello, y fundamentalmente por las condiciones económicas y políticas de los países inmersos de lleno en la guerra, el elenco de selecciones participantes, 13, se formó en función de esto último más que como consecuencia del resultado de las fases de clasificación.
Se formaron 4 grupos, por cierto dispares. Dos de ellos de 4 equipos, uno de 3 y otro de 2, clasificando el primero de cada grupo a un cuadrangular final.
Brasil lideró el Grupo A con 5 puntos, dos triunfos y un empate (las victorias valían 2 puntos), España causó la sensación en el Grupo B con 6 puntos tras ganar todos los encuentros, Suecia fue primero en el C con un triunfo y un empate, eliminando de paso a Italia, dos veces campeón del mundo en 1934 y 1938. Y en el Grupo D Uruguay derrotó a Bolivia, el otro participante, por un apabullante 8 a 0 con 3 goles de Óscar Míguez, 2 de Juan Schiaffino y 1 de Ernesto Vidal, Alcides Ghiggia y Julio Pérez.
La liguilla final comenzó con una goleada de Brasil a Suecia por 7 a 1 con 4 tantos de Ademir, quien a la postre sería el máximo goleador del torneo con 8 conquistas.
Uruguay, por su parte, empató 2 a 2 con España. Tras comenzar en ventaja con gol de Ghiggia, la “furia roja” dio vuelta el partido y Obdulio Varela logró la igualdad faltando 17 minutos para el final.
En la segunda fecha, Brasil fue nuevamente arrollador y goleó a España 6 a 1, mientras que Uruguay a duras penas venció a Suecia por 3 a 2 luego de estar en desventaja en dos ocasiones.
Ghiggia anotó el empate parcial pero los escandinavos terminaron 2-1 arriba al término del primer tiempo. Fue Míguez quien igualó a los 77’ y dio vuelta el resultado a los 85’ de manera agónica.
Llegaron a la última fecha con un Brasil con 4 puntos, Uruguay con 3, España con 1 y Suecia sin unidades. Los dos últimos equipos se enfrentaban entre sí pero ya no tenía importancia porque ninguno de los dos podía alcanzar al local, cuya camiseta entonces era blanca y azul, no verde y amarilla como ahora.
Solamente la selección celeste podía lograrlo, y eso si realizaba la hazaña de ganar el último partido, que no fue una final porque se definía por puntos y un empate le daba el título a Brasil.
Tras un primer tiempo sin goles, Friaça abrió el tanteador apenas iniciado el complemento y el público deliraba en las tribunas.
A los 65’ Juan Alberto Schiaffino empató para los charrúas, pero igualmente no era grave: la copa quedaba en casa.
Hasta que llegó el minuto 79, el rush del puntero derecho Alcides Ghiggia y el gol más increíble y emblemático en la historia del fútbol. Maracaná enmudeció.
Fue una hazaña sin par. No habrá ninguna igual.

Información adicional

  • COPETE: No habrá ninguna igual
  • TEMATICA: Historia
Visto 1394 veces Modificado por última vez en Viernes, 19 Julio 2019 16:56
Eduardo Vargues

Portal Udigital 

www.udigital.uy

 

UD Portal I En Red Estamos - Todos los derechos reservados

¿Te gusta Ud?

Close

Seguínos en nuestras redes y compartí!